La eyaculación

Los trastornos eyaculatorios son una de las áreas menos estudiadas dentro de las disfunciones sexuales masculinas, encontrando dentro de estas dos enfermedades principalmente, la aneyaculación o ausencia de eyaculación, y la eyaculación precoz.
Conoscamos más al respecto.
Las enfermedades eyaculatorias
Los primeros estudios sobre la eyaculación se orientaron en torno a la eyaculación precoz o prematura a finales de los sesenta., siendo que dichas investigaciones fueron llevadas a cabo por neurólogos y psiquiatras.
Los urólogos empezaron a tomar conciencia de la magnitud del problema a raíz de la afluencia creciente de pacientes afectos de disfunción eréctil, siendo muchas veces tan frecuentes como en un 30% de varones.
La eyaculación consiste en una serie coordinada de fenómenos musculares y neurológicos, que dan lugar al depósito de los constituyentes del eyaculado en la uretra posterior para su evacuación anterógrada a través de la uretra.
Este fenómeno ha podido ser estudiado gracias a la ecografía transrectal, ella permitió observar en fenómeno in vivo.
Al inicio se produce el cierre del cuello vesical.
Luego este es seguido de la emisión del contenido prostático, vesicular y deferencial a la uretra prostática modulado por el sistema simpático.
Finalmente la expulsión del semen se produce en contracciones rítmicas de 0,8 segundos de los músculos isquiocavernosos, está mediada por las fibras motoras de los nervios somáticos que forman parte de las ramas perineales del nervio pudendo, procedente de los segmentos medulares S2 a S4, y también por la relajación del esfínter uretral externo y del diafragma urogenital.

El volumen seminal debe superar los 2 ml. y proviene en un 10% de la próstata, otro 10% de los conductos deferentes y un 75% de las vesículas seminales.
La primera parte del eyaculado es donde vamos a encontrar mayor contenido de espermatozoides, fosfatasa ácida prostática, cinc y citrato; mientras que en la segunda mitad procedente de las vesículas seminales hay un mayor contenido de fructosa, el alimento de los espermatozoides.
Debemos recordar que la eyaculación y el orgasmo generalmente coninciden, pero son fenómenos diferentes, siendo el orgasmo puramente cerebral, localizado en la corteza cerebral.

Existen muchas formas de clasificar los disturbio eyaculatorios, pero nos centraremos en las recomendaciones de la Fundación Puigvert

Por su duración
Esto tiene que ver con el tiempo eyaculatorio, teniendo dos clases:
  1. Eyaculación precoz
  2. Eyaculación retardada

Por la sensación o sesibilidad
  1. Eyaculación dolorosa
  2. Eyaculación insensible (sin sensación de ella)

Por el volumen o contenido
  1. Aneyaculación
  2. Eyaculación retrógrada 
Pronto estaremos comentando al respecto de cada una de ellas
 

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