Lo que debemos saber al respecto del cáncer

Es frecuente que se nos haga muchas preguntas al respecto del cáncer, y siguiendo las recomendaciones de la  Sociedad Norteamericana de Cáncer comentaremos al respecto de este importante tema.
 
Hablando de cáncer

Un poco de  historia
En la antigua Grecia los médicos de es aépoca llamaban cangrejo al tipo de enfermedades que nos compete en este artículo.
El karkinos empleado por Hipócrates y Galeno, y el Karkinoma  de Discórides, devenerían con el tiempo en la palabra carcinoma, en relación al cáncer.
Hasta la fecha los historiadores de la medicina no se han puesto de acuerdo al respecto del por qué se denominó así  estas enfermedades.
Algunos afirmarán que se debe a la dureza de los tumores, comparada con la del cangrejo; miestras que otros lo relacionan a la invasividad en similitud de las patas de los decápodos; mientras que otros animosos nos dirán que se debe a la tenacidad de este crustáceo, en leración a la fijación de los tumores cancerosos a los tejidos.
Nada de lo anterior puede ser comprobado, y asumimos que todas las hipótesis históricas son válidas.

Una breve introducción
El cuerpo está compuesto por billones de células vivas. Las células normales del cuerpo crecen, se dividen y mueren de manera ordenada. Durante los primeros años de vida de una persona, las células normales se dividen más rápidamente para facilitar el crecimiento de la persona. Una vez se llega a la edad adulta, la mayoría de las células sólo se dividen para remplazar las células desgastadas o las que están muriendo y para reparar lesiones.

El cáncer se origina cuando las células en alguna parte del organismo comienzan a crecer de manera descontrolada. Existen muchos tipos de cáncer, pero todos comienzan debido al crecimiento sin control de células anormales.

El crecimiento de las células cancerosas es diferente al crecimiento de las células normales. En lugar de morir, las células cancerosas continúan creciendo y forman nuevas células anormales, es decir se perpetuan, lo que algunos denominan céluls inmortales. Las células cancerosas pueden también invadir o propagarse a otros tejidos, algo que las células normales no pueden hacer, esto los médiso lo llamamos metástasis. El hecho de que crezcan sin control e invadan otros tejidos es lo que hace que una célula sea cancerosa, siempre sinónimo de malignidad.

El daño es a nivel molecular
Las células se transforman en células cancerosas debido una alteración en el ADN, el ácido desoxirribonucleico, encargado de transmitir la herencia). El ADN se encuentra en cada célula y dirige todas sus actividades. En una célula normal, cuando se altera el ADN, la célula repara el daño o muere. 
Por el contrario, en las células cancerosas el ADN dañado no se repara, y la célula no muere como debería. En lugar de esto, esta célula persiste en producir más células que el cuerpo no necesita. Todas estas células nuevas tendrán el mismo ADN dañado que tuvo la primera célula.

Las personas pueden heredar un ADN dañado, pero la mayoría de las alteraciones del ADN son causadas por errores que ocurren durante la reproducción de una célula normal o por algún otro factor del ambiente. Algunas veces, la causa del daño al ADN es algo obvio, como el fumar cigarrillos. No obstante, es frecuente que no se encuentre una causa clara.

En la mayoría de los casos, las células cancerosas forman un tumor. Algunos tipos de cáncer, como la leucemia, rara vez forman tumores. En su lugar, estas células cancerosas afectan la sangre, así como los órganos hematopoyéticos (productores de sangre) y circulan a través de otros tejidos en los cuales crecen.

Las células cancerosas a menudo se trasladan a otras partes del organismo donde comienzan a crecer y a formar nuevos tumores que remplazan al tejido normal. Este proceso se llama metástasis. Ocurre cuando las células cancerosas entran al torrente sanguíneo o a los vasos linfáticos de nuestro organismo.

El nombre del cáncer, depende de donde se origina el mismo
Independientemente del lugar hacia el cual se propague el cáncer, siempre se le da el nombre del lugar donde se originó. Por ejemplo, el cáncer de seno que se propagó al hígado sigue siendo cáncer de seno y no cáncer de hígado. Asimismo, al cáncer de próstata que se propagó a los huesos se le llama cáncer de próstata metastásico y no cáncer de huesos.

Los diferentes tipos de cáncer se pueden comportar de manera muy distinta. Por ejemplo, el cáncer de pulmón y el cáncer de seno son dos enfermedades muy diferentes. Crecen a velocidades distintas y responden a distintos tratamientos. Por esta razón, las personas con cáncer necesitan un tratamiento que sea específico a la clase particular del cáncer que les afecta.

Tumor no siempre es sinónimo de cáncer
Un tumor es una masa que se encuentra alterando la anatomía normal de un órgano. Un ejemplo es un chupo, una infección localizada, un hematoma (chinchón), incluso el mismo cáncer.
No todos los tumores son cancerosos. A los tumores que no son cancerosos se les llama tumores benignos. Los tumores benignos pueden causar problemas, ya que pueden crecer mucho y ocasionar presión en los tejidos y órganos sanos; como nuestra conocida próstata. Sin embargo, estos tumores no pueden crecer hacia otros tejidos o invadirlos. Debido a que no pueden invadir otros tejidos, tampoco se pueden propagar a otras partes del cuerpo (hacer metástasis). Estos tumores casi nunca ponen en riesgo la vida de una persona.

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