Al respecto del sexo por la mañana

Un tema poco discutido, es acerca del mejor horario para la actividad sexual.
Hay quienes tienen relaciones sexuales apenas se levantan, antes de desayunar o de lavarse los dientes. Otros, lo dejan para el reposo de la siesta después de comer y una gran mayoría opta por la sensualidad de la noche. Más allá de los gustos, ¿cuál es el mejor momento para el sexo?
 
Conversando sobre el "mañanero"
Diversos estudios científicos han demostrado hasta la saciedad que las hormonas, sean estas masculinas o femeninas, no se secretan de una manera constante en el organismo, es decir que estas substancias tan importantes para el normal desarrollo de la persona, incluyendo el sexual, no tiene una concentración idéntica durante todo el día.
Para efectos de nuestro tema, debemos centrarnos en las hormonas sexuales, las causales del ímpetu a la hora de los cariños amorosos.

Los ritmos hormonales de la testosterona y los estrógenos varían a lo largo del día siendo sus mayores valores (lo que en medicina se conoce como pico) cerca de las 9 de la mañana, y por la tarde, alrededor de las 16.
Esto sugiere que los mejores horarios para tener actividad sexual son justamente en horas de  la mañana o por la tarde, curiosamente los ritmos hormonales de varones y mujeres coinciden casi a la perfección en esos horarios, lo que resulta ventajoso a la hora de planificar un encuentro sexual.

Mañaneros
La hormona del sueño (melatonina) se encuentra en niveles altos ni bien nos despertamos. Si bien el hombre tiene las hormonas sexuales aumentadas por la mañana, hay que darle tiempo al organismo femenino: entre las 8 y las 10 de la mañana las endorfinas de la mujer –hormonas relacionadas con el placer– alcanzarán su pico máximo. Por esto, el popular mañanero es mejor cerca de las 9 am.

Una sietecita
Después de comer, el deseo de varones y mujeres vuelve a concordar. Los niveles bajos de melatonina y cortisol –hormona asociada al estrés– durante la tarde favorecen el encuentro amoroso, por lo que culminar una siesta con un apetitoso encuentro sexual es una gran idea.

Ahora bien si los ritmos biológicos pueden beneficiar o no la libido, el deseo sexual es muy complejo y no hay que dejar de lado otros factores como el estado de ánimo, la química de la pareja, los estresantes externos, etc.

Cuestión de hormonas
Las hormonas influyen sobre el deseo y la excitación sexual, y ejemplos tenemos muchos.
El estrógeno, por ejemplo, permite que se generen las emociones y agudiza los sentidos.
En algunas mujeres, el deseo fluctúa con el ciclo menstrual: a veces es mayor en la mitad del ciclo; otras, aumenta justo después de la menstruación. La testosterona actúa especialmente sobre el deseo sexual masculino.
Los niveles de oxitocina y de endorfinas, que potencian el placer, se elevan durante el juego sexual previo, la eyaculación y el orgasmo. La oxitocina ayuda a tomar la iniciativa y dispone el cuerpo a la acción.
Las hormonas que conspiran contra el deseo y la satisfacción sexual son la melatonina y el cortisol. La primera produce sueño. Su nivel es mayor entre las 2 y las 6 de la mañana. La segunda se mantiene elevada durante la vigilia y disminuye de 8 a 9.

Beneficios del sexo "mañanero"

  • Disminuye el riesgo de enfermedades. El sexo por la mañana mejora las defenzas, además de fortalecer el sistema músculo-esquelético.
  • Fortalece la relación de pareja
  • Es un excelente ejercicio cardiovascular.
  • Nos ayuda a mantenernos en forma, pudiendo consumir hasta 500 calorias.
  • Mejora el ánimo y la autoestima.



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