Amputación de pene

Historicamente los urólogos que tienen mayor experiencia en amputaciones de pene son los Tailandeses, debido a que es en ese país que se han evidenciado la mayor cantidad de casos.
La coyuntura me ha permitido realizar una revisión al respecto de este tema, siguiendo las recomendaciones del Profesor Wachira Kochakarn,  del Hospital Ramathibodi en Bangkok, Tailandia.


Amputación peniana
Las lesiones penianas traumáticas son de cuatro tipos: la lesión de partes blandas del pene, las lesiones penetrantes, la fractura de cuerpos cavernosos y la amputación peniana.
Toda lesión peniana debe ser considerada una emergencia urológica y como tal debe ser tratada quirúrgicamente a la brevedad.
Los objetivos del tratamiento de todas las lesiones penianas son universales:
  • Preservar la longitud del pene
  • Preservar la función eréctil
  • Preservar la función de la micción en posición de pie
En el caso específico de la amputación del pene, esta  puede ser consecuencia de una agresión física,  una autoagresión (autoinflingida),  o consecuencia de un acto violento como la guerra. En los dos primeros casos es consecuencia de un episodio psicótico en personas con enfermedades mentales.

Epidemiológicamente la amputación del pene en el mundo occidental es consecuencia de un desequilibrio mental hasta un 87% y muchas veces asociada a la denominada disforia de género, con mas del 50% de casos de pacientes esquizofrénicos descompensados. Existe un antecedente histórico en el país de Turquía que en los años 70 desencadenó una ola de amputaciones por infidelidad, hasta la fecha se han registrado 33 casos. 
En nuestro medio (Perú) los casos conocidos siempre han sido como consecuencia de adulterio y enfermedad mental de la pareja.

El examen físico del paciente con pene amputado es evidente para su diagnóstico, y si bien el volumen de sangre perdido rara vez pone en peligro la vida, es impactante. Se deben inspeccionar tanto el porción proximal como el segmento mutilado, observar sus bordes, cuerpos extraños, estado de los tejidos, etc.
Para fines de micción son necesarios unos 2 a 3 cms. para poder dirigir el chorro, para el acto sexual posiblemente mas.

La amputación peniana debe ser tratada quirúrgicamente y de inmediato a no ser que existan otras patologías asociadas que ameriten su tratamiento preferencial.

¿Qué hacer en caso de no ser médico?
Es posible que Usted nunca se encuentre en la oportunidad de ayudar a un paciente mutilado, sin embargo debemos considerar tres cosas:
  1. Conservar la pieza en hielo
  2. Realizar un torniquete
  3. Acudir a emergencias a la brevedad

Tratamiento
Tratamiento médico
Orientado a estabilizar y preparar el paciente para el tratamiento quirúrgico. 
Nosotros recomendamos iniciar antibiótico profilaxis a la brevedad. 
Si el tratamiento quirúrgico de la amputación debe ser retrasado, se debe realizar una derivación urinaria (talla vesical).
La pieza luego de su limpieza, debe ser envuelta en una gasa con solución salina, y conservada en hielo abundante por menos de 16 horas y en el caso de hipotermia hasta 24 horas. El reimplante debe realizarse a la brevedad.

Tratamiento quirúrgico
Supone experiencia en el manejo de patologías del aparato genitourinario. 
Los objetivos fundamentales de la cirugía buscan siempre exponer adecuadamente el órgano para su reinserción, limpiarlo del tejido necrótico que se esté formando, anastomosar la uretra (unirla), reparar la túnica albugínea (y con esto los cuerpos cavernosos) y anastomosar los nervios dorsales venas y arterias, esto últimos generalmente bajo microcirugía.

Riesgos inherentes a la cirugía
Como toda cirugía existen riesgos y esto son:
  1. Infección
  2. Sangrado
  3. Impotencia
  4. Curvatura del pene
  5. Disminución de la sensibilidad
  6. Estenosis de uretra
  7. Fístulas
  8. Necrosis de piel
  9. Necrosis del pene distal
  10. Falla del reimplante.

Posoperatorio
Puede ser necesario el uso de anticoagulantes
Reposo absoluto
Amplia cobertura antibiótica
Acompañamiento psicoterapéutico

Evolución
Según la experiencia Tailandesa:
  • La función eréctil se mantiene en mas del 80% de los casos
  • La estenosis se presenta en una 5ta parte de pacientes (menos del 20%)
  • La sensibilidad se mantiene en un 80%, aunque muchas veces algo disminuida.
En nuestro medio los 3 casos (HNGAI y Hosp. Carrión) a los cuales hemos tenido acceso, evolucionaron de manera satisfactoria, uno de ellos con una curvatura mínima del pene y otro con pérdida parcial de la piel.



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